La entrevista informal
es aquella que tiene un desarrollo no
planificado, sin orden establecido y que sirve muy bien para descubrir
las capacidades comunicativas así como el carácter real del candidato.
Para muchas empresas, esta es la mejor manera de conocer a los
postulantes, pues a través de ella pueden conocer sus cualidades
sociales y su comportamiento. Los entrevistadores no tienen preguntas
determinadas, sino que desarrollan la entrevista de acuerdo a la fluidez
de la conversación. Al final, todo depende de la interacción que se
generó entre este y el entrevistado.
A lo largo de la conversación, el entrevistador irá desarrollando
preguntas de acuerdo a las respuestas que ofrece el candidato. La
entrevista informal
puede comenzar con cualquier pregunta, aún cuando el encuestador no tiene idea de qué preguntar primero, de la hoja de vida del postulante o sus cualidades.
Gracias a este tipo de entrevistas, las empresas pueden saber qué
personas se adaptarían mejor a las exigencias del puesto, debido a que
las entrevistas informales dejan en evidencia la desenvoltura, seguridad e integridad de los entrevistados, quienes deben demostrar capacidad para mantener el hilo de la conversación.
A comparación de otros formatos de entrevistas, como la formal que sí
tiene un orden de preguntas y rigurosas, éstas son más relajadas, son
siempre cara a cara, se abordan temas como los requerimientos del
empleador, las metas del trabajo y profesionales, etc. Uno de los
beneficios de este tipo de entrevista es que resulta más sencilla para
ambas partes y al final, más real.
La entrevista informal no tiene esa atmósfera pesada que puede intimidar
al entrevistado y reducir su capacidad de expresión. Tampoco se
necesitan muchos entrevistadores, sino solo uno para sostener el
diálogo. El ambiente de esta entrevista suele ser amistoso, sin estrés
que cause tensión en el entrevistado. El punto en contra es que puede
ser imprecisa en develar la capacidad profesional del postulante.
Esta entrevista le permitirá tener todo a su favor. Solo debe actuar con
naturalidad, sin intimidarse, con mucho valor y tomando la iniciativa.
La persona que le entreviste mostrará interés en usted si muestra
interés de forma natural en el trabajo, esto lo conseguirá haciendo
preguntas sobre el puesto, la organización, la empresa, sus objetivos,
etc.
Ayudará que
averigüe previamente sobre la industria en
la que se desarrolla la empresa a la que postula. Así podrá conocer los
requerimientos del puesto y del rubro. Algunas empresas, para darle
mayor informalidad, prefieren hacer las entrevistas durante un almuerzo o
incluso fuera de las oficinas. Lo importante es que, con su carisma y
soltura, sepa adueñarse del lugar.
Es importante que durante el desarrollo de la entrevista
se muestre tranquilo, seguro de sus capacidades
y, sobre todo, auténtico. Debe considerar qué puntos sobre usted sería
bueno resaltar para esta encuesta. Como ve, si es parte de una
entrevista de este formato, que lo elijan para cubrir ese puesto
dependerá finalmente de usted y de su manera de desenvolverse tanto en
esta entrevista, como en otras que probablemente surgirán en el camino.